Como hijos de Dios, podemos tener un impacto enorme en las personas con las que interactuamos en nuestros trabajos diarios cuando vivimos conforme a la Palabra de Dios. Este estilo de vida del creyente nos permite ser testigos eficaces de Jesucristo y puede mejorar nuestras relaciones en el trabajo. La calidad espiritual según Dios de nuestra vida y la manera como nos comportamos también pueden abrirnos puertas para expresar amorosamente la bondad de Dios. ¡Somos embajadores en nombre de Cristo! Como embajadores de Cristo, es importante saber cómo comportarnos con buenos modales en el lugar de trabajo. Veremos algunas maneras prácticas con las cuales podemos demostrar la etiqueta cristiana en nuestra comunicación con los demás en el trabajo.
¿Por qué es importante la etiqueta cristiana en el ámbito laboral? La etiqueta cristiana implica buenos modales, conducta moral, honestidad y el amor de Dios. Cuando exhibimos estas cualidades en nuestros lugares de trabajo, somos bendecidos y podemos bendecir a los que nos rodean. También demostramos a los demás que somos dignos de confianza. Todo esto glorifica a Dios y beneficia tanto a nuestros compañeros de trabajo como a las empresas para las que trabajamos. Mire lo que la Palabra de Dios dice que somos:
2 Corintios 5:20:
Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
Como embajadores en nombre de Cristo, representamos al Cristo ausente aquí en la tierra. Nuestra representación es un honor y un privilegio, por lo cual queremos que nuestra conducta esté a la altura de nuestro título. La calidad de nuestras vidas puede llamar la atención de otros y abrir puertas para compartir la Palabra de Dios. En su folleto Christian Etiquette [Etiqueta cristiana], Dorothy Owens lo dice de manera clara y sencilla: «La gente lo leerá a USTED antes de leer la Palabra…». La forma en que nos comportamos ante los demás marca la diferencia. Antes de que los demás escuchen lo que decimos, observarán algo bueno en nosotros.
2 Corintios 3:2:
Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres.
Los pequeños actos de cortesía que mostremos a los demás mantienen nuestras interacciones respetuosas y agradables. Nuestra forma de comunicarnos en el trabajo refleja nuestra conducta. Veamos tres formas de comunicarnos y algunas maneras prácticas de expresar nuestro amor, respeto y consideración por los demás en la categoría de la etiqueta en los negocios.
Interacciones cara a cara
- Sea puntual.
- Empiece con una sonrisa. Salude a sus compañeros de trabajo al llegar y despídase de ellos al salir.
- Mantenga el interés al interactuar con las personas con las que está. Evite que una llamada telefónica le interrumpa una conversación cara a cara.
- Sea amable, educado, respetuoso y utilice palabras como «por favor», «gracias» y «disculpe».
Llamadas telefónicas
- Recuerde que la voz humana transmite una enorme cantidad de información emocional. Sonría mientras habla.
- Como cortesía para con sus asociados de negocios, devuelva las llamadas telefónicas lo más pronto posible.
- ¡Sea positivo! Mantenga una actitud optimista, respetuosa y orientada a soluciones.
- Despídase cordialmente al final de una conversación —es como poner un cumplido elogioso al final de una carta.
Correos electrónicos
- Responda a los correos electrónicos pronto o lo antes posible.
- Utilice la línea que indica de qué «asunto» se trata.
- Incluya un saludo alentador y mantenga el mensaje breve, pero no abrupto. Sea profesional.
- Evite utilizar sólo mayúsculas, al lector le podría parecer que usted está gritando.
- Preste atención a los detalles y revise el correo electrónico antes de enviarlo.
Así que, ¿por qué es importante la etiqueta cristiana en los negocios? Porque es parte de vivir la Palabra como embajadores en nombre de Cristo, y nos ayuda a presentarnos de manera cortés, para que otros deseen escuchar la Palabra que hablamos. Cubrimos algunas maneras prácticas de mostrar etiqueta cristiana en nuestras comunicaciones en el trabajo, específicamente en nuestras interacciones cara a cara, al hacer llamadas telefónicas y al responder correos electrónicos. ¡Mostremos a nuestros compañeros de trabajo que SOMOS embajadores en nombre de Cristo!